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Gestión de la Cadena de Valor

¿Se gestiona la cadena de valor de las organizaciones?

No parece que las Organizaciones identifiquen todas las oportunidades de mejora que aparecen cuando se analiza y se descompone la cadena de valor considerando las actividades que realmente aportan valor desde el punto de vista del cliente. 

Comenzaremos definiendo el concepto de “Flujo de valor” como el conjunto de acciones necesarias para obtener el producto que demanda nuestro cliente. Si consideraremos un flujo estándar de fabricación, consistiría en aprovisionarnos de unas materias primas determinadas que son transformadas por una sucesión de procesos, hasta obtener el producto final.

Dentro de este flujo de producción, el movimiento de materiales es lo primero que nos viene a la mente, pero es muy importante no olvidar el flujo de la información, ya que será éste quién nos indique qué debemos producir en cada uno de los procesos, en qué cantidades y en qué momento, para poder cumplir con los pedidos demandados por el cliente y en los plazos de entrega comprometidos.

No es inmediato identificar los diferentes flujos a lo largo de la cadena de valor , a lo largo de los procesos que la componen. Flujos de maquinas, materiales, personas, información, operaciones, últiles, calidad, … . Para identificar las oportunidades en los diferentes flujos existe una herramienta, el Diagrama de Flujo de Valor o VSM ( Value Stream Mapping) .

 

SISTEMA PULL

 

Hoy en día, son cada vez más las Organizaciones que recurren a potentes herramientas de software para la gestión de estos flujos de información. Los objetivos de estos sistemas de gestión son, entre otros, planificar la producción y los niveles de inventario de materiales en los diferentes procesos que componen el flujo completo. Para ello, se alimentan de previsiones a largo plazo que se van actualizando conforme se acerca la fecha real de pedido y, en muchas ocasiones, acaban no teniendo mucho que ver con lo que finalmente nos pide el cliente.

 

Cuando se genera una planificación independiente para cada uno de los procesos, sin tener en cuenta las necesidades reales del proceso posterior hablamos de un comportamiento “Push”.

Con esta práctica, lo normal es obtener cantidades de materia prima, producto en curso y producto final que no se ajustan a las necesidades reales del momento. Si a esto le añadimos el hecho de que los sistemas tradicionales de producción suelen trabajar con lotes grandes para disminuir el impacto de los cambios de formato, los inventarios que se generan en los distintos puntos del flujo de valor suelen ser bastante grandes.

La gestión de estos inventarios innecesarios requiere una dedicación en tiempo y espacio, entre otros recursos, que no va a aportar ningún valor a nuestro cliente. A aquello que no aporta valor lo denominamos despilfarro o muda, según la terminología Lean.

La forma habitual de que el mercado asuma esta sobreproducción es haciendo campañas de descuento y , por lo tanto, reduciendo los márgenes previstos.

La metodología Lean pretende que un proceso sólo fabrique aquello que va a necesitar el siguiente proceso y en el momento en que éste se lo ordene, de tal forma que todos los procesos que componen el flujo de valor queden conectados desde el cliente, aguas arriba, hasta el suministro de materias primas. Esto se denomina comportamiento “Pull”.

Lo ideal es que el producto fluya pieza a pieza de forma continuada hasta el cliente, sin hacer un alto en el camino, pero esto es frecuente que se vea interrumpido por múltiples causas. Por ejemplo:

$1        Diferencias en los tiempos de ciclo de los procesos

$1        Algunos procesos requieren trabajar en lotes

$1        Algunos procesos se desarrollan lejos (ej: procesos subcontratados) de las instalaciones y necesitan un transporte en lote

En aquellos puntos donde el flujo se interrumpe se podría recurrir a inventarios controlados que llamamos “supermercados”, los cuales deben estar correctamente dimensionados basándonos en la demanda media histórica, la variabilidad del proceso posterior y la fiabilidad del proceso que precede al supermercado. El objetivo es controlar la producción entre procesos que sí mantienen el flujo continuo.

SISTEMA KANBAN

Para una correcta comunicación entre estos procesos donde se interrumpe el flujo, un sistema de información adecuado es el “Kanban” (significa “señal” en japonés). Este sistema de señales puede consistir en algo tan básico como espacios que quedan desocupados en el suelo o estanterías, tarjetas que contienen cierta información o sistemas más complejos de señales electrónicas.

Se diferencian dos categorías de Kanban según el propósito para el que se emple

  1. Kanban de producción: indican al proceso precedente aquello que debe fabricar para reponer el supermercado.
  2. Kanban de retirada: indican al proceso posterior aquello que debe recoger del supermercado para alimentar al proceso.

Los Kanban pueden transmitirse entre procesos de una misma compañía o entre compañías diferentes. Deben contener toda la información necesaria para que la producción o movimiento de materiales se lleve a cabo correctamente. Al menos:

$1        Número o descripción de referencia

$1        Descripción del origen (supermercado o proceso)

$1        Descripción del destino (supermercado o proceso)

$1        Cantidad a mover o fabricar

La secuencia de llegada de kanbans nos marcará la secuencia de producción o recolección.

PROCESO PACEMAKER

Debe haber un único proceso que recoja la demanda del cliente, la cual se irá transmitiendo aguas arriba, a lo largo del flujo de valor. Este proceso recibe el nombre de “pacemaker”. Se considerará pacemaker al proceso posterior a la última interrupción de flujo, de forma que de él en adelante tiene habrá flujo continuo hasta el producto final.

Como hemos comentado anteriormente, los sistemas tradicionales de producción tienden a trabajar con lotes grandes de producción para reducir en lo posible el número de cambios de producto y, por lo tanto, el tiempo que se emplea en cambios de formatos, ajuste de los equipos,… La producción de grandes lotes en el pacemaker se traduce, aguas arriba, en producciones y consumos de mayor tamaño todavía y, por lo tanto, en grandes volúmenes de inventario. Debemos evitarlo.

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Que es desplifarro ?

Aparentemente no existen actividades de no valor, o no somos capaces de identificarlas… algunos ejemplos de desplifarro son:

Desplifarros por tiempo o esperas: Esperar la firma de aprobación de un documento o la información sobre la forma de archivar un documento o un impreso (a causa de ausencias, cometidos etc); esperar la reparación de ordenadores, fotocopiadoras, etc, para poder desarrollar un trabajo; esperar a otras personas antes de empezar una reunión.

Desplifarros por transporte: En la administración pública existen en muchos casos personas que tienen como actividad principal el traslado de documentos y otro material de una oficina a otra.

Desplifarros de proceso: Un ejemplo de fase inútil puede ser la realización de actividades manuales cuando pueden automatizarse.
Otras formas de desplifarros son la solicitud de firmas de aprobación múltiple de personas cuya autorización es superflua, recogida de datos que nadie utiliza, solicitar grabaciones de datos dobles o innecesarios, escribir manualmente cuando es posibile utilizar el ordenador, o realizar copias de un documento cuando archivarlo sería suficiente.

Desplifarros por inventario: El exceso de inventario (por ejemplo, execeso de documentos de solicitud, de folletos informativos, etc) quita espacio y puede convertir al material obsoleto o la documentación si las peticiones de trabajo cambian.

Desplifarros por movimientos: En el caso de oficinas, el desplazarse de la mesa a la fotocopiadora, buscar un documento en la mesa de un compañero, coger documentos que tendrían que estar al alcance de la mano, son desplifarros bastante comunes.

Desplifarros por defectos:Por lo que a las actividades desarrolladas en las oficinas se refiere, estos desplifarros significan corregir errores en documentos; archivar documentos en el sitio equivocado; gestionar reclamaciones con respecto al servicio; comprobar errores provocados por informaciones equivocadas o poco claras.

Desplifarros por Sobreproducción:En las actividades desarrolladas en las oficinas, se trata de hacer copias de un impreso que nunca se utilizará; enviar copias de documentos a una relación a personas que no la solicitaron y que jamás van a leer; trabajar grandes cantidades de documentos que luego irán esperarando en la siguiente mesa o fase de trabajo.

 

 

Como implantar Lean Office

Juan Torrubiano 22 spLean Officce es básico para lograr una mejora en los resultados empresariales y para mejorar la experiencia de cliente

La clave para entender el alcance de lo que supone abrazar Lean Administration o Lean Offfice como vía de mejora, implica entender unos conceptos básicos que tienen un peso enorme en la construcción del Sistema Lean.

Si no se capta su importancia es imposible alcanzar una aplicación positiva del Sistema mismo. Éstos constituyen la esencia del Sistema, ya que en ellos se apoyan todas las elaboraciones que llevan a su construcción.

 

Estos conceptos son:

-VALOR

-DESPILFARRO

-FLUJO

Cualquier actividad humana dirigida a la creación de algo útil requiere la focalización sobre estos 3 conceptos que voy a comentar brevemente.

  VALOR

Es un concepto clave ya que la creación de valor es la razón de ser de todo tipo de organización . El valor producido lo evaluan los que lo utilizan, es decir los clientes y en el caso de la Administración Pública los ciudadanos y las empresas. El objetivo de cualquier organización debería ser maximizar este valor, consiguiéndolo con el mínimo volumen de recursos y de desplifarros.

La mejora del rendimiento y la satisfacción del cliente van unidas cuando es el aporte de valor el driver para buscar el elemento común a ambas metodologías

DESPILFARRO

El despilfarro es cualquier empleo de “recursos” que no añade valor a lo que se hace para satisfacer a un cliente.
A la creación de valor siempre le acompañan unos desplifarros. Un ejemplo sencillo de desplifarro: un trabajador que no esta desarrollando ninguna tarea porque esta a la espera de recibir la información o material necesario, para realizar los trabajos que tiene asignados.
Todas las actividades de mejora desarrolladas por la metodología Lean están dirigidas a reducir los desplifarros. Este enfoque caracteriza al Sistema Toyota en el sentido más profundo.

FLUJO

El término “flujo” es una palabra totalmente nueva en el contexto de la Administración Pública, que no existe en el vocabulario de directivos y empleados.

Esta palabra sirve para indicar una “sucesión de fases” en las que se crea valor y representa uno de los términos más importantes de la metodología y de la mejora de las operaciones en la Administración Pública

Su importancia se debe al hecho de que cualquier actividad desarrollada en un organismo de la Administración Pública se realiza “según un flujo” que en realidad es “invisible” para las personas que tengan cargos de responsabilidad en esta estructura.

El hecho de que el flujo sea invisible, determina que los desplifarros que vayan ocurriendo a lo largo del flujo, sean, tambien, en su mayor parte invisibles.

Mientras que los conceptos de valor y desplifarro son presentes y conocidos, aunque por lo general no haya la necesaria focalización, el concepto de flujo está muy poco puesto en evidencia y prácticamente no se ha desarrollado en la Administración Pública.

El resultado es que la falta de focalización en el “flujo” impide la puesta en evidencia de desplifarros.

En el Sistema Lean el término “Flujo” tiene la misma importancia que los términos Valor y Desplifarro y puede decirse que a través de su aplicación resaltan todas las profundas innovaciones del Sistema.

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LEAN SEIS SIGMA EN ADMINISTRACIONES PÚBLICAS

 

¿Sería posible reducir simultáneamente los defectos y el tiempo de ciclo en los procesos mientras aumentamos la satisfacción de nuestros clientes tanto internos como externos?

La respuesta es si.

Combinando la capacidad de la producción ajustada Lean para dar velocidad a los procesos (procesos más ágiles), y la potencia de Seis Sigma para resolver problemas de calidad, las dos metodologías de mejora continua más exitosas en las últimas décadas, podemos llevar a cabo cambios drásticos en el funcionamiento y desempeño de nuestras organizaciones. Actualmente el 40% de las grandes organizaciones tienen programas Lean-Seis Sigma.
Conocer las más poderosas técnicas de mejora de la productividad (Lean Manufacturing, Seis Sigma y Lean-Sigma) puede ayudar a evitar procesos de subcontratación o retrasos en ejecución de proyectos. Cada vez son más las organizaciones que están descubriendo estas herramientas de mejora típicamente asociadas a entornos manufactureros, pero lo que la mayoría desconoce todavía es que las empresas de servicios (banca, hospitales, transportes, comunicaciones, etc.), y en las administraciones públicas también pueden beneficiarse del potencial de estas herramientas de mejora.

 

 

FILOSOFÍA LEAN-SIGMA

Lean – Sigma es una estrategia de negocio que asegura mejoras espectaculares en la cuenta de resultados de una organización, a través de la consecución de niveles de calidad cercanos a la perfección, así como de una significativa reducción de los desperdicios o mudas y de la variabilidad de los procesos, lo que se traduce en una mayor satisfacción de los clientes y en una importante disminución de los costes.

 

 

La calidad de una organización la definen los clientes. Esta definición casi siempre incluye alguna combinación de los defectos del producto o servicio, el precio y la rapidez de entrega. Si se entrega un buen producto o servicio pero a destiempo, no se cumple con la definición de calidad, lo mismo si se entrega a tiempo un producto o servicio incorrecto. El objetivo de Lean Sigma es implementar los procesos que le ayuden a lograr, e incluso superar, de forma constante la definición de calidad de sus clientes en todos sus aspectos.
Los principios de Lean Sigma tratan inicialmente de trabajar los CTQ’s (elementos Críticos para la Calidad) de los clientes y aquellos que causan los tiempos de ciclo mas largos del proceso.

“La velocidad está generalmente asociada con trabajo mal hecho. Pero con Lean Sigma, buscamos las oportunidades de mejorar los procesos clave eliminando desperdicios al mismo tiempo que se mejora la calidad”

 

 

PRINCIPIOS DE LA METODOLOGÍA LEAN-SIGMA

El proceso de transformación de una organización comienza con un “cambio radical” de la actitud de todo el personal de la misma. Los líderes de la organización deben estar convencidos de que la mejora continua no es suficiente para alcanzar los objetivos estratégicos, financieros y operativos.
Este cambio radial es necesario para reducir drásticamente el coste de la mala calidad y el desperdicio crónico. Esto se logrará mediante pequeñas transformaciones en forma de proyectos.

Estos proyectos están basados en una serie de principios fundamentales.

• Centrar a la organización en el cliente/ciudadano y en sus necesidades, adaptándose continuamente a las mismas
• Aumentar la velocidad de los procesos, eliminando tiempos muertos entre actividades
• Asegurar que los procesos se encuentran bajo control y que sus resultados se ajustan a las especificaciones del cliente
• Eliminar el desperdicio o MUDA
• Diseñar los productos y/o servicios que satisfacen las necesidades de los clientes, así como los procesos necesarios para su producción
• Poner en marcha acciones de cambio
• Asegurar que los resultados obtenidos se mantienen en el tiempo

 

 

PRINCIPIOS DE LA METODOLOGÍA LEAN-SIGMA

El proceso de transformación de una organización comienza con un “cambio radical” de la actitud de todo el personal de la misma. Los líderes de la organización deben estar convencidos de que la mejora continua no es suficiente para alcanzar los objetivos estratégicos, financieros y operativos.
Este cambio radial es necesario para reducir drásticamente el coste de la mala calidad y el desperdicio crónico. Esto se logrará mediante pequeñas transformaciones en forma de proyectos.

Estos proyectos están basados en una serie de principios fundamentales.

• Centrar a la organización en el cliente/ciudadano y en sus necesidades, adaptándose continuamente a las mismas
• Aumentar la velocidad de los procesos, eliminando tiempos muertos entre actividades
• Asegurar que los procesos se encuentran bajo control y que sus resultados se ajustan a las especificaciones del cliente
• Eliminar el desperdicio o MUDA
• Diseñar los productos y/o servicios que satisfacen las necesidades de los clientes, así como los procesos necesarios para su producción
• Poner en marcha acciones de cambio
• Asegurar que los resultados obtenidos se mantienen en el tiempo

 

RESULTADOS FINANCIEROS LEAN – SIGMA

En el fondo de Lean – Sigma está el beneficio económico. Los proyectos deben generar una ganancia económica clara y tangible, para mantener el compromiso diario de la alta dirección con la iniciativa. Por tanto, los primeros proyectos deben ser muy bien seleccionados para lograr visualizar cómo se pueden conseguir beneficios tangibles y reales. Estos beneficios se pueden materializar a través de un aumento de capacidad (por ejemplo poder atender a un mayor número de ciudadanos concurrentes con los mismos recursos) o en una disminución de los costes asociados al proceso lo que redunda en una mayor eficiencia en el gasto.

Qué objetivos persiguen los proyectos Lean – Seis Sigma:

• Reducir inventarios hasta un 90%
• Mejorar la entrega a tiempo en >80%
• Reducir el tiempo de ciclo de meses a días
• Reducir exponencialmente el número de defectos y la variabilidad que genera el proceso (y que la empresa considera tradicionalmente como algo natural).
Esto es sólo parte de lo que podemos lograr si sabemos combinar efectivamente Lean y Seis Sigma.

 

Caso práctico de Lean- Seis Sigma en un Ayuntamiento


Esta medida innovadora dentro del ámbito de la Administración Pública es un ejemplo de como la combinación de herramientas de mejora de la producción utilizadas en el sector industrial y el conocimiento de las características de una organización con vocación de servicio al ciudadano puede dar como resultado una mejora de alto valor añadido a los procesos.
Este nuevo enfoque, rompe con concepciones clásicas de racionalización de procesos, en los que el estudio exhaustivo de los procesos y sus condicionantes (normativa legal, documentación generada, tecnología utilizada), en un elevado número de ocasiones finalizaba con la sensación de que el esfuerzo que se había realizado en el estudio del proceso y la introducción de mejoras, no estaba a la altura de los resultados obtenidos. Además, este trabajo generalmente se llevaba a cabo por personal que no estaba directamente implicado en el proceso y con un conocimiento superficial del lugar donde se realizaba físicamente el proceso.

En el Ayuntamiento objeto del proyecto se ha implantado la metodología Lean Sigma con éxito, aplicada al proceso de Gestión de Padrones Tributarios.
Los subprocesos seleccionados para el proyecto han sido:
– Gestión y preparación del padrón de Impuesto de Bienes e Inmuebles (IBI)
– Puesta al cobro de los padrones tributarios
– Gestión y preparación del padrón de Impuestos de Vehículos de Tracción Mecánica (IVTM)

Se detectaron dos partes principales del Proceso de Gestión de Tributos con entidad propia: la elaboración y preparación del padrón, y, la puesta al cobro de los padrones. Debido a que el comportamiento y estado de los padrones de IBI y IVTM no es el mismo, es decir, el número de movimientos por modificaciones de datos, altas y bajas es más elevado en IVTM que en IBI y, por otro lado, que las entidades proveedoras de datos para cada uno de los procesos tienen diferentes estándares de calidad, cada uno de los procesos ha sido tratado con metodologías diferentes. En el caso de IBI y la puesta al cobro de los padrones tributarios se ha utilizado Lean, concretamente se han realizado eventos Gemba Kaizen y en el caso de IVTM se ha adaptado la metodología Seis Sigma de control estadístico de procesos.

Para las dos herramientas las actividades previas son las mismas:
1. Seleccionar el proceso o parte del proceso a mejorar
2. Definir los objetivos
3. Determinar que herramienta a utilizar teniendo en cuenta el objetivo que se persigue y los condicionantes del proceso
La aplicación de ambas metodologías se ha adaptado a la realidad de la organización y de los procesos, así como los requerimientos de los mismos.

Aplicación de Lean

Se decidió aplicar Lean en el caso del proceso de Padrón de Impuesto de Bienes e Inmuebles (IBI) y de puesta al cobro de los padrones tributarios, ya que en esta situación, el objetivo principal de la mejora era aumentar la velocidad de los procesos y eliminar las actividades que no aportaban valor, así como estandarizar las fases de los mismos. Los procesos son:

 Gestión y preparación del padrón de Impuesto de Bienes e Inmuebles (IBI)
 Puesta al cobro de los padrones Tributarios

 

La aplicación del pensamiento Lean se basa en la superación de lo que se ha denominado las Tres revoluciones:

A) PRIMERA REVOLUCIÓN: La organización debe focalizarse en el “producto”:
Aunque la orientación de un servicio público es y debe ser el ciudadano, se debe de prestar especial atención a los servicios o productos que se prestan y producen, ya que dentro del funcionamiento del Ayuntamiento no existe un servicio o producto que no conlleve procesos de trabajo asociados.
Aunque esta afirmación puede parecer una obviedad, lo cierto es que se debería establecer como prioridad y analizar la relación entre el concepto de producto o servicio y el flujo de trabajo.
Cuando la organización entiende que el flujo es una prioridad y empieza su estudio, descubre una relación entre el concepto de producto o servicio y el flujo.
En consecuencia descubrirá que estos flujos que en un principio nos parecían una obviedad, se han convertido en un buen “escondite para el MUDA”.
La herramienta utilizada en esta primera revolución es el Mapa de Flujo de Valor (VSM), se identifica el MUDA y las oportunidades de mejora.

B) SEGUNDA REVOLUCIÓN: Crear un sistema de producción pulsante con el mercado:
Para conseguir esta sincronización con lo que nos pide el ciudadano, debemos conocer el volumen de esta demanda y averiguar así cual debería ser el Takt time. Los responsables del proceso, deben conocer cual es la cadencia con la que se debe producir para responder a las necesidades que impone nuestro mercado, en el caso de un servicio público, la ciudadanía.
Conocer esta cadencia permitirá dimensionar la unidad que produce el servicio, evitando sobre producciones innecesarias, y permitiendo la adaptación gradual de la capacidad productiva a las necesidades del mercado.
Además conseguir esta cadencia implicará la introducción de un elemento de vital importancia para cualquier sistema que pretenda la mejora de un proceso: la estandarización. Un proceso estandarizado, aporta dos ventajas importantes, una, posibilita su medición y con ello evaluar el impacto de los cambios y mejoras introducidas, y dos, simplifica su comprensión para las personas que han de trabajar en él, permitiendo que una misma persona pueda realizar procesos distintos sin que ello suponga una inversión de tiempo elevada en capacitación y formación.
La herramienta utilizada en esta segunda revolución es el cálculo del Takt Time.

C) TERCERA REVOLUCIÓN: La mejora rápida

Es el factor por el cual se distingue la metodología Lean, las mejoras no se discuten, se ponen en marcha y evalúa su impacto en el proceso. Se realiza un “Trystorming” (tormenta de acciones), no se trata de exponer y defender ideas sino de ponerlas en práctica. La herramienta utilizada en esta tercera revolución es la semana de mejora rápida o semana Gemba Kaizen.

En el fondo de Lean – Sigma está el beneficio económico. Los proyectos deben generar una ganancia económica clara y tangible, para mantener el compromiso diario de la alta dirección con la iniciativa. Por tanto, los primeros proyectos deben ser muy bien seleccionados para lograr visualizar cómo se pueden conseguir beneficios tangibles y reales. Estos beneficios se pueden materializar a través de un aumento de capacidad (por ejemplo poder atender a un mayor número de ciudadanos concurrentes con los mismos recursos) o en una disminución de los costes asociados al proceso lo que redunda en una mayor eficiencia en el gasto.
Qué objetivos persiguen los proyectos Lean – Seis Sigma:
• Reducir inventarios hasta un 90%
• Mejorar la entrega a tiempo en >80%
• Reducir el tiempo de ciclo de meses a días
• Reducir exponencialmente el número de defectos y la variabilidad que genera el proceso (y que la empresa considera tradicionalmente como algo natural).

Esto es sólo parte de lo que podemos lograr si sabemos combinar efectivamente Lean y Seis Sigma.

 

El resultado obtenido después de la implantación de las mejoras en el proceso de gestión y preparación del IBI es la reducción en un 53% del tiempo de tramitación con respecto a la situación inicial.